Durante un evento promocional en Madrid organizado por el streamer Ibai Llanos para la película Spider-Man: Brand New Day, el actor Tom Holland decidió infiltrarse de incógnito en un divertido concurso de imitadores del superhéroe. Aprovechando que todos los participantes llevaban el traje completo y la máscara puesta, Holland se mezcló entre los concursantes amateurs para competir en igualdad de condiciones, realizando malabares y poses icónicas del personaje. Lo que nadie esperaba era que el jurado del certamen estuviera liderado por su propia esposa, la actriz Zendaya, quien junto a Ibai evaluaba minuciosamente el desempeño de cada aspirante sin tener la menor idea de que el verdadero protagonista de Hollywood se encontraba oculto bajo uno de los disfraces.

El momento cumbre de la noche llegó cuando el jurado comenzó las rondas de descalificación y Zendaya, basándose estrictamente en las habilidades físicas mostradas en esa ronda, decidió eliminar al concursante misterioso que resultó ser Holland. La gran sorpresa ocurrió al pedirle al participante eliminado que se descubriera el rostro; al quitarse la máscara, Tom Holland desató el asombro y las risas de todos los presentes, exclamando divertido que había perdido su propia competición. Zendaya reaccionó con humor al darse cuenta de que acababa de descalificar al auténtico Spider-Man, convirtiendo este divertido malentendido en un fenómeno viral en las redes sociales que sirvió como la antesala perfecta para el estreno de la película.