La capital ecuatoriana vivió una noche cargada de nostalgia, guitarras y adrenalina. Iron Maiden regresó a Quito el miércoles 14 de octubre después de 17 años de ausencia, con su gira Run For Your Lives, un espectáculo que celebra cinco décadas de trayectoria y que reunió a seguidores de distintas generaciones en el Estadio Olímpico Atahualpa.
Bruce Dickinson y sus compañeros desplegaron una producción con pantallas gigantes, efectos de fuego y un repertorio que incluyó clásicos como The Trooper, Fear of the Dark y Wasted Years. Uno de los momentos más emotivos ocurrió cuando el vocalista apareció con la bandera ecuatoriana, provocando una ovación entre los asistentes.
Pero no todo fue celebración. Durante el concierto, algunas personas encendieron bengalas cerca del escenario, situación que incomodó al cantante. Dickinson reclamó porque el humo y el fuego interferían con su interpretación, convirtiendo el incidente en uno de los episodios más comentados de la noche.
El músico también aprovechó su presentación para hablar sobre la conservación del cóndor andino, después de conocer detalles sobre esta especie durante su visita a Ecuador. Entre música, mensajes ambientales y una puesta en escena imponente, Iron Maiden dejó una noche memorable para los amantes del heavy metal.