Matthew inscribió legalmente su identidad visual y sonora como marca, en un movimiento pionero que busca establecer límites claros para el uso de su imagen, en un contexto de avances tecnológicos y proliferación de herramientas de inteligencia artificial.

Con esto busca impedir su duplicación o manipulación sin consentimiento mediante inteligencia artificial. Esta decisión marca la primera vez que un actor acude a la protección de propiedad industrial para preservar el valor comercial de su identidad y controlar el uso de su imagen frente a herramientas digitales.

“Mi equipo y yo queremos tener la certeza de que, cuando se utilicen mi voz o mi imagen, sea porque he dado mi aprobación, quiero crear un perímetro claro en torno a la propiedad, donde el consentimiento y la atribución sean la norma en un mundo de IA”.

Aunque exige mayor control sobre el uso de su imagen, McConaughey no rechaza el avance tecnológico. El actor es inversor en ElevenLabs, empresa dedicada al modelado de voz por inteligencia artificial, que creó una réplica autorizada de su voz con su consentimiento.

Recordemos Scarlett Johansson y Taylor Swift han sufrido reproducción no autorizada de su imagen y voz a través de inteligencia artificial.