Pixar modificó el desenlace original de Toy Story 5 para evitar un exceso de nostalgia, descartando una escena donde Jessie se reencontraba con su dueña original, Emily, convertida en abuela. La guionista Kenna Harris reveló que esta emotiva reunión se eliminó en favor de un cierre más suave en el montaje definitivo.

El final que llegó a los cines se centra en la aceptación de Jessie sobre el crecimiento de los niños y su adaptación a la tecnología, ofreciendo una conclusión más sutil y optimista sobre el futuro de la saga sin el encuentro directo. Esta versión final prefirió cerrar la historia con un enfoque en la evolución de los personajes en lugar del impacto dramático del reencuentro.