Erling Haaland fue captado de fiesta en un club nocturno en Miami pocas horas después de que la Selección de Noruega cayera eliminada ante Inglaterra en los cuartos de final de la Copa del Mundo 2026. El delantero estrella, quien cerró una destacada campaña individual con siete goles anotados en el torneo, decidió dejar atrás los lamentos por la derrota y dar inicio a sus vacaciones junto a varios de sus compañeros de equipo. El Androide llegó al lugar en un Bus privado junto al resto del plantel y a través de videos viralizados en redes sociales, se le pudo ver relajado, cantando y bailando.

A pesar del desgaste físico que obligó a Haaland a pedir el cambio durante el partido, los rostros de frustración desaparecieron por completo en la discoteca, donde el futbolista se mantuvo reservado en su palco privado, conversando con amigos e incluso rechazando de manera educada botellas de tequila de cortesía que otros clientes intentaron enviarle.

La rápida transición del luto deportivo a la celebración desató un fuerte debate en las redes sociales pero la gran mayoría de los aficionados defendió al jugador, comentando que el equipo cumplió con una participación histórica al meterse entre los ocho mejores del planeta.