Lil Nas X volvió a abrir su corazón ante sus seguidores. A varios meses del incidente en el que fue detenido por la policía de Los Ángeles tras ser encontrado desorientado en la vía pública, el cantante compartió una serie de publicaciones en las que, además de adelantar que está trabajando en nueva música, habló con sinceridad sobre su salud mental.
El artista reveló que fue diagnosticado con trastorno bipolar y confesó que, en el fondo, sospechaba desde hacía tiempo que algo no estaba bien. Sin embargo, explicó que le costó aceptar la situación porque temía tener que medicarse y ser visto de manera diferente por los demás.
Con este testimonio, Lil Nas X busca mostrar una faceta más personal y contribuir a la conversación sobre la importancia de atender la salud mental, mientras continúa preparando su regreso a la escena musical.
Si más que un fondo celeste cielo, sin nubes, se paró frente a la cámara de un celular y comenzó a hablar de sus últimos meses, ayudado por un pequeño papelito donde había escrito sus apuntes. “Lo primero que quiero decirles es que estuve en rehabilitación”, dijo. Y también contó que estuvo en Atlanta y en Los Ángeles.
“Soy negro y gay, ¡joder! ¿Negro, gay y bipolar? Estoy viviendo la vida al máximo. Hablando en serio, estoy mucho mejor, me siento mejor. Estoy creando con libertad, tengo menos miedo y disfruto de la vida. Llevo siete años haciendo música. Hablando de música, quiero que sepan que pronto habrá música nueva. Todavía no estoy completamente inmerso en ella, pero estoy emocionado”, dijo el cantante, cuyo nombre real es Montero Lamar Hill.
También aseguró que recibió tratamiento “durante unos meses” en un centro de rehabilitación. “Desde entonces, he estado en casa, ya sea en Atlanta con mi familia, o en Los Ángeles, solo con amigos, o donde sea, tratando de volver a la realidad y despejar mi mente”, admitió. “Ahora tengo un terapeuta y un psiquiatra, lo cual me ha ayudado mucho”.
Recientemente se declaró inocente de cuatro delitos graves tras su arresto el 21 de agosto pasado, luego de ser visto deambulando por Ventura Boulevard, en Los Ángeles, en ropa interior y botas vaqueras. En abril, un juez dictaminó que los cargos serían retirados si cumplía con un plan de tratamiento y respetaba todas las leyes durante los próximos dos años.
FUENTE: LA NACIÓN