La noche de los Premios Disco Rojo 12ª Edición volvió a confirmar por qué se ha convertido en una de las celebraciones musicales más importantes del Ecuador. Luces, aplausos, reencuentros y emociones compartidas marcaron una velada donde el talento nacional fue el gran protagonista.
Desde temprano, la expectativa comenzó a sentirse con el desfile de artistas, invitados especiales y figuras del espectáculo por la esperada alfombra roja, un espacio donde la música y el glamour encontraron su punto de encuentro. Entre flashes, entrevistas y sonrisas, el público fue testigo del ambiente festivo que antecedió una noche cargada de momentos memorables.
El inicio del evento estuvo acompañado por el pre show de Andreu Montesco, quien sorprendió con una emotiva interpretación de “Solo tú”, logrando que la nostalgia y el romanticismo se instalaran desde los primeros minutos de la gala.
La apertura oficial quedó en manos de Mar Rendón, cuya fuerza escénica y conexión con el público marcaron el tono de una ceremonia donde cada presentación tuvo identidad propia. A lo largo de la noche, la música siguió tomando distintas formas con las intervenciones de Yilda Banchón, Okan Yore y Landa, Yulecsy Coca, Dicapo y Dayanara, artistas que aportaron energía, emoción y diversidad a una gala pensada para celebrar el presente y el futuro de la música ecuatoriana.
Uno de los instantes más conmovedores llegó con el homenaje a Daniel Flores, reconocimiento impulsado por los Premios Disco Rojo y recibido a través de sus hijas, quienes protagonizaron un momento cargado de sensibilidad y memoria. El tributo recordó el legado de uno de los cantautores más queridos del país, dejando claro que las canciones capaces de tocar el corazón nunca desaparecen.